Dificultades en la Fertilidad
Enfoque critico sobre la biologización y medicalización del  malestar

…Por que alguien me escucha y quiere descubrir el enigma de los malestares de mi cuerpo, estos malestares cobran un sentido en mi historia, tal vez así podrán desaparecer alguna vez…

Juan David Nasio*

 

Si bien considero tener una actitud de apertura hacia los avances bio-tecnológicos me sitúo ante una posición crítica respecto al gran montaje técnico-mediático actual, considero que seria lícito reflexionar un poco sobre su uso, abuso y consecuencias.

 

A mi gusto hay una rápida medicalización ante una gestación que se demora, indudablemente los tiempos ¨pos¨, en una era en la cual la mujer además de trabajar fuera del hogar y creer ejercer un mayor control respecto en que momento de su vida quisiera ser madre, ésta se sorprende cuando su anhelo no se cumple, ¿pero como…?, si yo quiero… ¿porque no quedo embarazada?, evidentemente no solo de voluntades  vive el hombre, sino que estamos habitados por un inconsciente que algunas veces también influye -mas de lo que creemos- y nos juega alguna mala pasada; sumado además el impacto que ejerce la ciencia sobre la filiación por el hecho de involucrarse en la sexualidad; esto me lleva a considerar que el desarrollo de la ciencia y de las técnicas de reproducción tienen consecuencias aún no suficientemente pensadas producidas por la imposibilidad del despliegue de la palabra, el repliegue del deseo y el ideal de voluntarismo, en el cual como decíamos, creen tener un absoluto dominio de su cuerpo, en todo caso será absoluta responsabilidad de lo que hagan con el, pero absoluto dominio, por lo menos no estaría tan seguro.

 

Nuestros cuerpos son instrumentalizados por el orden medico, aun en aquellos casos que éste discurso califica como E.S.C.A. –esterilidad sin causa aparente-, estas situaciones –enigmáticas- les traza un límite, allí el cuerpo se resiste a sus técnicas e insiste en seguir planteando sus incógnitas; “…es de origen desconocido y esto no quiere decir que sea psicológico…”, rápidamente se escuchará argumentar, a lo cual podríamos replicar, –puede ser-, ¿porque fuésemos a ser tan obtusos de negar eso?, es más, seguramente los avances continúen demostrando nuevas conquistas, desde ya, pero ¿por que negar de entrada importancia al psiquismo?, y no me refiero a éste como -estado anímico-, sino como ejerciendo un impedimento en la fecundidad, o sea le estoy otorgando un estatuto mas legitimo que un mero estado anímico –es stress, dicen…-, la importancia de un psiquismo que se constituye por el lenguaje, y esto tiene enormes consecuencias, no olvidemos que el tejido orgánico es un tejido enhebrado por la palabra, es decir por lo simbólico, por aquello que nos transforma, que trastoca nuestras necesidades biológicas, lo cual tiene consecuencias, y es ahí en donde nos incumbe a nosotros operar.

 

Nada mas venir al mundo para ser capturado por una estructura que nos preexiste, -el lenguaje-, a partir de allí la relación con nuestro cuerpo y con el de los demás ya no va a ser una relación puramente natural, quedando nuestras necesidades biológicas mas profundas perdidas, o sea las necesidades en el ser humano tienen que pasar -inexorablemente- por el desfiladero de las palabras; es decir que el infans se verá obligado a pedir, a demandar, se encontrará con el lenguaje; por ejemplo: -el grito-, inmediatamente es decodificado por el Otro de los cuidados –la madre o quien ocupe su función- este grito será interpretado en términos de lenguaje y viéndose transformado así en la demanda de -un postulante a hablanteser-,me pide: la teta, upa, tiene frío, hambre…me pide…”, es ese llanto -en el que evidentemente no hay palabra articulada-, en donde habrá un trastrocamiento, una transformación del grito en demanda, y en la cual la necesidad originaria que vehiculaba ese grito, quedará perdida en su pura naturalidad biológica para depender de la lectura de un Otro, será el precio que se pagará por acceder al lenguaje que a diferencia del reino animal salvaje (subrayo lo de salvaje para diferenciarlos un poco de las mascotas que en cierta forma si bien no tienen lenguaje, están empañadas por nuestras palabras) en ellos las necesidades se mueven en el terreno de los instintos, no requiriendo la mediación de las palabras, insoslayables estas para el humano, así dada las cosas la biología inicial queda transformada al ser atravesada por el lenguaje, ingresando al mundo simbólico que nos preexiste; de hecho ya somos hablados antes de advenir al mundo, nuestra madre ya nos imaginaba (en el mejor de los casos), somos alojados en un lugar (a pesar de no ser siempre el mejor) y también, continuamos siendo hablados al partir, por quienes nos lloran y recuerdan; baño de palabras del cual deberá apropiarse el infans.

 

Cuando el ser se convierte en hablante algo queda perdido, pero, ¿a donde voy con todo este embrollo?, que parece alejarse del punto en donde comenzamos, ¿es necesario este desarrollo?, que me haya explayado tanto sobre esto, si!!!, para poder facilitar un poco la comprensión de otras cuestiones.

 

El cuerpo no es igual al organismo y muchas veces presentifica o simboliza aquello que no puede ser dicho en palabras. Entonces tenemos, lo orgánico, la imagen del cuerpo (cuestión en la que aquí no entraremos) y el cuerpo en tanto tomado por el lenguaje.

 

Frecuentemente escuchamos expresiones al estilo de: “…soy estéril…”, el sujeto queda fijado allí, cree que esto le otorga un ser, (…soy…) doloroso destino de aquellos que se  fijan en este “ser” que parece tranquilizar al darles un lugar donde alojarse ante la incertidumbre del “…pero, ¿Qué tengo…?…”, “..¿Qué soy…?”; encontrándose representados por una lesión de órgano –si es que la hubiera- o por el malestar, ese mal-estar en el mundo, mal estar que lo dice mal, que lo maldice, lo degrada, lo despoja de su nombre propio, siendo allí como decíamos donde creemos que podemos operar, reinstaurando la palabra, jerarquizándola, es desde allí que tenemos que conmover el “…soy estéril…” que muchas veces mas difícil se nos hace en nuestra profesión cuando ya cansados aquellos que vienen confiando en “actores” dentro del campo social, -ya no digo ni siquiera del campo de la salud o colegas- muchas veces la gente recurre a los personajes mas insólitos y comienzan a contarnos los “consejos o tareas” que les sugieren:

 

…relájense…
…hagan los deberes…
…hagan un viaje…
…bajen el stress…
…hagan yoga…
…compren una mascota para desviar la atención…

Y la lista seguramente podría continuar

 Esta bárbaro que hagan todo eso seguramente a nosotros tampoco nos vendría mal, pero ¿cuál es el criterio diagnostico allí, cuando quien sugiere esto es un profesional de la salud?

 

Será allí nuestra función, leer en lo que escuchamos, reclamos, historias, duelos, herencias genealógicas, identificaciones, cuestiones en torno a la filiación -teorías, mitos, defensas-, imperativos bajo el modo de injunciones al estilo de:…sé mamá, danos un nieto…(habiendo en juego una sobre adaptación a las demandas del Otro y quedando a merced de éste), equívocos, deslices, tropiezos en el discurso donde se abrirán posiblemente otras asociaciones, alguna constelación traumática que haya presidido a su nacimiento.

 

Estas tan solo podrían ser algunas de las indicaciones a tener en cuenta  para propiciar una nueva narrativa, donde la escucha-lectura psicoanalítica difiere de otras, pudiendo ofrecer un aporte fundamental por lo menos a algunos, ni siquiera decimos a todos, si, sobre todo, en aquellos casos de demanda sin enfermedad -donde no hay esterilidad orgánica-, allí donde no cabe el saber medico.

 

A pesar de que se realizan manipulaciones biológicas en cuerpos sanos, es decir -sin patología a nivel del soma-, es fundamental dejar esto bien en claro, –se estaría ante la dificultad de lograr un embarazo a pesar de que el sustrato biológico de los órganos reproductores no presenten alteración alguna-, siendo por lo tanto la manifestación de un conflicto; sin embargo se persiste en la posición de querer hallar “algo” que no se encuentra, esto es lo que se dice una somatización inducida, producto de un reduccionismo del manejo clínico-medico; –el cuerpo no es el organismo.-; y ahí la decisión también incumbe a la ética de quien consuma esta propuesta, es decir, ¿es ético emprender estas costosas e intrusivas técnicas sin abrir otras ofertas?, en donde, como dicen: “…no hay tiempo que perder, no me dan los años, ya no llego….”, allí el hecho de hablar produce ligaduras, nuevas significaciones, donde se va armando una historia, un relato, una nueva escritura, distinta a aquella con la que muchas veces llegan: cifras, resultados de estudios, análisis de fluidos (imprescindibles, desde luego para el examen medico), con algunas teorías o con apenas una serie de datos sueltos, deshilachados y se pueda ir con otra, es decir que esos datos sueltos se historizan; y quizás así se posibilite escribir otras palabras, que la/lo legitimen en “otro lugar” distinto al de ser: “soy infértil, estéril, esca…”, habilitándolo hacia otros caminos, donde seguramente varias idas y venidas habrá que recorrer hasta que esto se logre, hasta que este dolor se enlace, se anude a la palabra, tratando de darle algún “destino otro…” y no solo padecerlo; sabido es cuando un dolor no se logra ligar, nombrar -un dolor mudo- muchas veces termina aniquilando al sujeto con ingestas de sustancias como el alcohol, las drogas, atracones de comida o algunos otros de los tantos objetos ofertados en la actualidad que apuntan a obturar y conducen a lo peor…

 

La perspectiva de ´tratamiento´ propuesta es psicoanalítica y consistirá en ir conduciendo a quien consulte a través de las entrevistas –entrevistas preliminares– hacia la conflictiva que se presente, construyendo, interrogando, puntuando, los tropiezos, las contradicciones lógicas en la construcción discursiva etc, para ir así ubicando mediante las intervenciones del analista los nudos de sentidos que sobre dicha conflictiva converjan y poder así ir avanzando desde otra posición subjetiva.

 Y ante la frecuente pregunta: ¿pero que tiene que ver esto con lo que me pasa?…lograr que puedan confiar en la palabra…ya que ¨los consejitos¨: lean, viajen, mediten, visualicen, relájense, prendan velas y que se yo cuantas cosas mas, cuantos imperativos insólitos de los mas variados andan rondando por allí; no estoy muy seguro de que sirven de ayuda, pero si creo que quizás, y solo quizás, si dejásemos de enseñar, alguna vez nuestros ¨pacientes¨ puedan aprehender* algo….

 

 

 

*Real Academia Española
Aprehender: Del lat. apprehendĕre).

  1. tr. Coger, asir, prender a alguien, o bien algo, especialmente si es de contrabando.
  2. tr. Aprender (llegar a conocer).
  3. tr. Fil. Concebir las especies de las cosas sin hacer juicio de ellas o sin afirmar ni negar.

 * Juan David Nasio, Medico Psiquiatra Psicoanalista, promovido en 1999, al grado de “Caballero de La Legión de Honor”, condecoración otorgada por Francia, en reconocimiento a su labor intelectual y por sus trabajos dentro del dominio del psicoanálisis y la psiquiatría.

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