“Diseñado” para curar

Nacer…

 

Lluvia de palabras… amorosas o injuriantes,
Bien dichas o mal dichas…
Lluvia de palabras que nos alojan o nos ahogan;
Baño de lenguaje, Marcas del Otro.
Difícil salir indemne…

Pablo J. Scuzzarello

En el día Martes 14 de Octubre de 2008, leyendo un diario español (www.elpais.com) me detengo en un sugestivo titulo que decía así: -”Nació el primer bebe “diseñado” para curar a su hermano”-, y apenas unas líneas mas abajo -“El matrimonio espera que el recién nacido ayude a su hijo mayor a curarse”-.

Este niño, según relata el artículo, -cito-:

“…Fue concebido con una técnica que permite comprobar si un embrión está sano desde el punto de vista genético, antes de implantarlo en el útero materno. Su cordón umbilical será usado para hacerle un trasplante a su hermano mayor, que padece una anemia congénita severa. Se trata del primer caso realizado en el sistema de salud español…”

“…El primer “bebé de diseño” español nació en un hospital de Sevilla. El chiquito vino al mundo con una importante misión: ayudar a su hermano de seis años a curarse…”

“…Fue concebido con una técnica –llamada Diagnóstico Genético Preimplantacional- que permite comprobar si un embrión está sano desde el punto de vista genético…”

No tengo el propósito de entrar en dilemas éticos, ya que dicho trabajo excede mis actuales intenciones que tan solo están orientadas a subrayar el título de este articulo y propiciar la reflexión; esta consistirá en preguntarse ¿cuáles son las marcas que inscribirán las nuevas técnicas sobre estos “hijos hechos a medida”?, es fundamental dejar en claro que no estoy juzgando si esto ha sido correcto o no, si corresponde o no hacerlo, simplemente pensar las expresiones “bebe de diseño”, o “diseñado para curar a su hermano”, y a partir de allí plantear la vertiente de la nominación y el lugar desde donde fue concebido este infans, donde fue alojado (para curar a …) ese “destino” dado por la ciencia ante el infortunio de su hermano; accionar de la ciencia sobre la filiación, que creo, nos propone nuevos escenarios, nuevas respuestas ante padecimientos, pero también otros conflictos, dilemas, nuevas expectativas, imaginarios, dolores, síntomas, etc. Tampoco es la intención caer en ensayos futuristas, ya que en nuestro abordaje de trabajo los diagnósticos son retroactivos.

Ya Freud advertía en 1930 lo siguiente (1) “…Tiempos futuros traerán nuevos y quizá inconcebibles progresos en este terreno de la cultura, exaltando aún más la deificación del hombre. Pero no olvidemos, en interés de nuestro estudio, que tampoco el hombre de hoy se siente feliz en su semejanza con Dios…”.       

El niño al caer del canal de parto, nacerá a lo orgánico, a lo biológico, luego advendrá otro nacimiento, el del sujeto, éste será un  -candidato hablanteser (2)-, y es allí donde destacaremos la importancia de cómo fue nombrado para: “…curar a su hermano…”; esta “condición”: tener un hijo para salvar a su hermano, será fundamental en un futuro no muy lejano trabajarla para desarticularla, ya que si bien en un principio fue destinado a satisfacer estos infortunios, también, será importante que estos padres, además puedan investirlo con otros fines, no tan solo aquel mesiánico y pueda ser nombrado también para otras cosas, además del destino que se le forjo, sabemos que hay un sin fin de “condiciones” por las cuales un hijo viene al mundo, condiciones indispensables, (en muchos países hasta se ofrecen menús de rasgos) -que sea nena; como trofeo; como compañía; varón, para llevarlo a jugar a la pelota; con ojos azules; para salvar a un hermano- y que marcaran rasgos sobre el niño, de mas esta aclarar que ninguno de estos ejemplos implica que por ello pensemos que sea mas o menos amado, -es muy difícil, sino imposible hacer un pronostico-, simplemente nos dirá y no es poco, sobre el lugar que el Otro ofreció y es allí que muchas veces ante el padecimiento, es que como analistas, cuando somos convocados; a veces, invitamos a recorrer el lugar en el que se fue esperado y trabajo mediante, posibilitar palabras que lo habiliten en la vida de otros modos además de aquella trama discursiva familiar que lo constituyo; campo de la palabra, de lo simbólico, campo del Otro y siendo allí donde se jueguen rasgos, identificaciones, elecciones, goces, la herencia simbólica que portamos, que no es puramente biológica o genética, sino una herencia simbólica, que es trasmitida por el lenguaje.

Las circunstancias van a constituir una historia, historia en la que el sujeto se inscribirá, este baño de lenguaje es la cultura, la lengua, el medio social en el cual sus padres están insertos, de esta forma se hablara del niño de distintas maneras, este será esperado con anhelo, con temor, inesperadamente, en fin, lo cierto es que su llegada nunca será indiferente; una historia de generaciones lo presidirá, de mandatos, de misiones, de pactos, de esperanza, de silencios; en fin, un linaje, una historia en la cual el sujeto deberá subjetivarse, es decir apropiarse.

Aquellos determinismos que lo esperaban antes de llegar……difícil salir indemnes de las condiciones ligadas a su nacimiento, pero no imposible, será en función de ese Otro en principio encarnado en quienes ejerzan la función de padres, donde se construirá el destino clínico del sujeto.

El narcisismo es la primera morada de la libido y sigue siendo su hogar más duradero.
Freud, Sigmund.

Cada hombre es lo que hace con lo que hicieron de él.
Jean-Paul Sastre

 

 

 

 

(1). Freud, Sigmund (1930): “El malestar en la cultura”. Edición Electrónica. Obras Completas.
(2). Korman, Víctor. El espacio psicoanalítico. Pag. 106. Ed. Síntesis Editorial.

 

 

 

 

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