ORIENTACIÓN VOCACIONAL

Consiste en tareas de asesoramiento psicológico en el área de -consultas vocacionales-, ofreciendo un espacio en el cual se reflexione sobre la conformación de una decisión vocacional, facilitando así que se pueda optar y resolver situaciones de indecisión. Para ello es indispensable situarse en la dialéctica constante entre la historia personal y las circunstancias históricas.

Los planteos más frecuentes su ubican dentro de los siguientes términos:

–  Dudas respecto a iniciar o continuar una carrera.
     –  Ambivalencia respecto a dos o más alternativas.
    –  Incongruencia relacionada con opciones opuestas.
    –  Inseguridad respecto a la capacidad de poder cumplir las metas.
    – Ausencia total de metas vocacionales.

Frente a este panorama el asesoramiento vocacional consiste en brindar en un tiempo acotado de encuentros la mayor cantidad de información disponible dentro del encuadre establecido.

–  Competencias
     –  Intereses
     –  Prejuicios
     –  Mitos, creencias, distorsiones del entorno cultural
     –  Percepción de la dinámica y estructura familiar
     –  Acceso a las oportunidades del sistema educativo
     –  Representaciones acerca del estudio y trabajo
     –  Historia de los aprendizajes escolares
     –  Historia laboral familiar
     –  Identificaciones

Es necesario aclarar que si bien nuestra actitud no es la de encontrar signos psicopatológicos, en algunas ocasiones la indecisión o desorientación vocacional debe ser considerada como una -inhibición-, como conflicto de una problemática más compleja, en estos casos solo se atinará a puntuar que en algún momento sería apropiado que trabaje sobre aquellos asuntos, tarea que es insostenible hacer en el marco de los encuentros pactados para el asesoramiento vocacional, con objetivos y estrategias diferentes al de un tratamiento psi.

Es un error confundir el proceso de orientación vocacional con la aplicación de una batería de test, invistiéndose así a estos instrumentos de halos o dotes mágicos que a modo de oráculo brindarían un saber, des-responsabilizando a quien tendría que elegir, acto del cual no hay garantías.

Es frecuente encontrarnos con quienes “temen elegir”, aquello que sus padres y pretenden “librarse de cosas” de la familia, no elegir algo “inconscientemente”; ante la dificultad de iniciar una carrera y ante el abanico de alternativas, cuanto menos “alienados” estén de la familia, argumentan, que más legítima será la elección (los entrecomillados pertenecen a expresiones literales, dichos remarcados del discurso de quienes en algún momento solicitaron asesoramiento vocacional).

Como en todos los tiempos hay tendencias que imperan en la cultura según la época; a los fines de este escrito haremos referencia a dos de estas tendencias, siendo el individualismo moderno una de ellas y la otra, el nihilismo como consecuencia lógica.

De las comentadas expresiones, se desprende la suposición de que cuanto más “separado” del Otro están (exclusivamente aquí léase padres) más legítima, más verdadera, más interior, mas de sus entrañas, -pareciera que cuanto más visceral, más cerca de las tripas están, no sé porque sería más confiable la decisión- más puro sería el acto de su deseo en la toma de una decisión vocacional.

Es decir, como estoy tan “alienado” a los “mandatos, educación” de mis padres, vengo aquí a que usted me tome un test-mágico-, ¿no sería esto seguir tan atado como antes?, pero ahora, a algo así como un -oráculo-, me lo toma y entonces me “libera”, me “separa” de ello para así elegir mejor; en conclusión, sería sin incidencia de “Otredad”, sin regulación del Otro; de las palabras de aquellos podríamos decir, una pura abstracción; tal cosa no existe, ya que supone que deben elegir sus estudios por la “vocación verdadera”, aquella que es “interior” -¿desconozco dentro de donde la buscan o creen que esta?-, aquellas caminos sin las marcas dejadas por los padres, familias, amigos, contexto etc., es decir, suponiendo el acto del deseo sin Otro, cortando cualquier lazo con éste y finalmente suponiéndose así creer ser más libre y autónomo.

Quisiera dejar en claro que hay trazas, que nuestro deseo siempre estará marcado por las palabras de nuestros padres, más exactamente de aquellos dichos que nosotros tomamos de ellos; estos no forjarán un destino, no sellaran una determinación, no significa que uno deseará lo que ellos desearon, no hará que dos o más hermanos cuidados bajo los mismos padres, es decir bajo una misma lengua materna, sean idénticos.

Al decir de Sartre: …Cada hombre es lo que -hace- de lo que hicieron de él…; o sea que lo importante no es tanto lo que el Otro dijo, sino, ¿qué palabras tomamos?, ¿a que, o porque, nos aferramos a ciertos dichos del Otro, a aquellos que peor nos nombraron?, ya que la tan anhelada vocación interior, no existe, siendo más bien que muchas veces, esta coincide con la tendencia de la comunidad de turno.

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